Incidente crítico: cuando la noche nos confunde…

La UD nos ha pedido a los residentes que realicemos el análisis de un incidente crítico. Yo voy a relatarles el mío:

Eran las 3:00 de la madrugada cuando me avisaron que tenía que visitar a un varón de 35 años agitado con sintomas de abuso de alcohol y con lesiones faciales fruto de una pelea. Había sido un cansado día de verano en mi segunda guardia hospitalaria.

Los antecedentes de consumo de drogas y el estado en que se encontraba me generaron cierta inseguridad. Aún así, en un medio hostil, empiezo el examen clínico.

La deformidad de la pirámide nasal y el hundimiento del arco cigomático izquierdo parecían evidentes. El paciente se quejaba de dolor y me manifestaba que no le gustaban los hospitales.

Apuro pues las pruebas complementarias y me doy cuenta que había perdido el control de la situación. El aspecto físico (lesiones, camisa rota, manchas de sangre), la agitación y mi predisposición negativa por sus antecedentes habrían sido, muy probablemente la causa de ese descontrol.

Los examenes complementarios iniciales mostraban mis sospechas: fractura de huesos propios nasales y sospecha de fractura pomulo izquierdo.

En ese momento, solicito ayuda a mi adjunto que recomienda su ingreso en area de observación para ser evaluado posteriormente por el cirujano maxilofacial. Pero dada su resistencia y al negarse a esperar y a ingresar en ese momento, se pacta el reingreso a la mañana siguiente firmando una alta voluntaria. El paciente acepta, firma el alta y se va.

A los quince minutos regresa histérico y gritando que le habíamos negado la atención. Hablo con él nuevamente, esta vez acompañado del personal de seguridad del hospital lo que disminuyó su estado violento, y me dijo que no le había prescrito ningún calmante y se marchó.

Es cierto que, en el calor del momento, había olvidado ofrecerle analgesia que era el motivo principal de su consulta.

Al término de la guardia me quedé esperando su ingreso pero el paciente no acudió…, lo que me dejó un mal sabor de boca ante la falta de un resultado positivo para ambas partes.

Este caso me planteó varias preguntas.

1. ¿Cómo debo actuar ante un paciente violento?

2. ¿Qué cambiaría si volviera a visitar un caso parecido?

Método de aprendizaje.

Para responder a estas cuestiones, se realizó una búsqueda bibliográfica de aquellos artículos sobre el abordaje del paciente violento. En esta presentación, se presenta el resumen.

Referencias bibliográficas utilizadas:

Jiménez Busselo, MT; Aragó Domingo, J; Nuño Ballesteros, A; Loño Capote, J; Ochando Perales, G. Atención al paciente agitado, violento psicótico en urgencias: un protocolo pendiente para una patología en aumento. An Pediatr (Barc). 2005 63(6):526-36.

Fernández Gallego V, Murcia Pérez E, Sinisterra Aquilino J, Casal Angulo C, Gómez Estarlich M. Manejo inicial del paciente agitado. Emergencias 2009; 21:121-132.

D. García Gil, J. Mensa. Conducta violenta. Terapéutica médica en urgencias 2009; 305-307.

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¿Cuál és el análisis de mi actuación?
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FORTALEZAS

DEBILIDADES

Actitud  ecuánime, cordial y respetuosa con el paciente

– Anteponer el beneficio para el paciente y no ceder fácilmente a su demanda

– No solicitar ayuda al adjunto de manera oportuna

– Estigmatización del paciente

– Falta de control durante la entrevista

– Exploración incompleta debido a la conducta del paciente

– Olvidar pautar la analgesia (motivo de consulta)

¿Qué he aprendido del caso?

– Evitar etiquetar al paciente antes de la atención.

– Enfocar el motivo de visita sin descuidar el aspecto clínico general.

– Identificar al paciente violento y pedir ayuda oportuna.

– Evitar exponerme solo ante pacientes con estas características.

– Control de las emociones ante una situación adversa.

Autores:

Cuauhtémoc Bracho Valdés. Residente de MFyC ( R1) U.Docente MFyC Menorca
Txema Coll . Tutor U Docente MFyC Menorca.
(Nota de Agora Docente: Podéis ampliar informacion sobre analisis de incidentes críticos en otro post ya publicado anteriormente)
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