¿Es la orientación sexual un dato relevante para la historia clínica?

A veces las visitas aparentemente más sencillas esconden cuestiones relevantes.

Eso ocurrió con Clara, una mujer de aspecto frágil y tímido que vino a verme  por primera vez.

Sus motivos de consulta fueron tan sencillos como un resfriado común y una petición para ir al ginecólogo. Atendí primero su catarro y después le pregunté porqué quería acudir a un ginecólogo. Me cuenta que no se realiza ninguna revisión ginecológica desde hace años pero que tiene dudas sobre la necesidad de hacérsela,  ya que su pareja es una mujer.

Una vez  descartada cualquier molestia vaginal, cambios en sus ciclos menstruales o  la presencia de cualquier otra sintomatología , le expliqué que, a su edad, la única actividad preventiva ginecológica es el cribado del cáncer de cérvix mediante la citología cervicovaginal. Estuvo de acuerdo y le cursé la petición para realizársela..

Este caso me planteó dos dudas. Una la hizo la propia paciente: ¿Es útil el cribado del cáncer de cérvix en las mujeres lesbianas? La segunda  se refiere a si el dato de la orientación sexual es relevante para la historia clínica o bien forma parte de la esfera íntima del paciente.

Abordé estas dos cuestiones en una sesión del centro: no quería solo encontrar respuestas en la bibliografía si no también en la opinión de mis compañeros.

Podemos decir que la experiencia fue positiva. El tema interesó a la mayoría de mis compañeros, con excepciones, y se hicieron interesantes aportaciones que he incorporado a esta presentación, pero el debate sigue abierto.

¿Tú que opinas?

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Autor Txema Coll. CS Verge del Toro, Maó (Menorca).

Artículos recomendados:

S. Terrasa, R. Mackintosh, A. Piñero. Actualización: La atención de pacientes lesbianas, gays y bisexuales y transgénero (primera parte). Documento de la Federación Argentina de Medicina Familiar y General. EVIDENCIA Actualización en la Práctica Ambulatoria – Abril/Junio 2011 Vol 14 Num 2

S. Terrasa, R. Mackintosh, A. Piñero. Actualización: La atención de pacientes lesbianas, gays y bisexuales y transgénero (segunda parte). Documento de la Federación Argentina de Medicina Familiar y General. EVIDENCIA Actualización en la Práctica Ambulatoria – Abril/Junio 2011 Vol 14 Num 3

Conflicto de lealtades

El New York Times, siendo un periódico general, como el PAIS en España, y dirigido al gran público, de vez en cuando pone el dedo en la llaga, y nos impresiona con artículos que muchas veces nos estimula a pensar en nuestra profesión. Uno de los temas, conocidos por los médicos, que influye en nuestro quehacer, pero que a menudo no se tienen en cuenta, es el tema de las lealtades. El conflicto de lealtades surgido de estar inmersos en una empresa pública, o privada, o sea de no trabajar para nosotros, de ser asalariados de otros, y estar sometidos a tensiones derivadas de intereses económicos de estas mismas empresas y de sus proveedores, léase la industria farmacéutica. También, el hecho  de encontrarse dentro de un colectivo, el colectivo médico, es causa de disonancias cognitivas frecuentes al médico del primer nivel.

Conflicto-de-lealtades
En el artículo que estimula este comentario, se da cuenta de cómo la American Medical Association recuerda a los médicos que su primera lealtad se encuentra en el paciente, por encima de recomendaciones e intereses de la empresa en la que están contratados.
No es fácil mantener una independencia, o una autonomía libre de influencias, cuando existen estímulos económicos que motivan en sentido contrario, generando una hábil compra de lealtades en base a una incentivación económica por objetivos, farmacéuticos o de otro tipo, sean en calidad (tipo de medicamento, tipo de prueba solicitada) o cantidad (precio del fármaco, número de pruebas solicitadas) por parte de la empresa sanitaria, o, salvando la distancia, y en el otro extremo, participando de las gentilezas de la industria farmacéutica (formación, congresos…).
Pero todo no queda ahí, pues existen otro tipo conflictos generados entre los mismos médicos en donde se anteponen los intereses surgidos de la “relación interpersonal” con los colegas, a los intereses del mismo paciente. Esto tiene que ver con aquellas derivaciones a otros niveles, consultas a nivel especializado de pacientes con diagnósticos poco claros, pero que se demoran por la “incomodidad” de “molestar” al  compañero o colega… Esto lo observamos frecuentemente en nuestros médicos en formación.
En fin, que en este mar de intereses a veces es difícil para el médico del primer nivel mantener su ética, o sea una motivación trascendente suficiente que supere las tentaciones que el sistema en el que está inmerso le provoca.
Por ello , en mi opinión, lo más importante, es que los médicos en formación vean sus en mentores, en sus tutores, un ejemplo a seguir, un modelo de comportamiento que les facilite elegir lo más conveniente para sus pacientes cuando se vean en esta difícil disyuntiva.

ROBERT PEAR. Doctors Warned on ‘Divided Loyalty’
http://www.nytimes.com/2012/12/27/health/27doctors.html?ref=health&_r=1&

Certificación HONcode

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La Fundacion Health On the Net (HON) promueve y guía la publicación en Internet de información útil y confiable sobre la salud, así como su uso eficiente y apropiado. Fundada en 1995, HON es una organización no gubernamental y no lucrativa, con sede en Suiza, acreditada por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas. Durante más de 15 años, HON se ha centrado en la cuestión fundamental de proporcionar a los ciudadanos una información que respete unos estándares éticos. Dado el enorme volumen de información médica disponible en Internet, el Código de Conducta HONcode ofrece un estándar consensuado para proteger los ciudadanos de información errónea sobre la salud y ayudar a normar la fiabilidad de la información médica y de salud disponible en Internet.

Los principios del código HON son:
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  2. Complementariedad. La información y la ayuda son para apoyar, no para reemplazar, las relaciones paciente-profesional de la salud las cuales son los medios deseados de contacto
  3. Confidencialidad
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  7. Transparencia del patrocinio
  8. Honestidad en política publicitaria

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La inquietante actividad de extender un certificado de defunción

La inquietante actividad de extender un certificado de defunción

Si existe una circunstancia de la que el médico no puede inhibirse pero paradójicamente no tiene que ver con su práctica clínica ni con su relación con la empresa sanitaria y es la asistencia al fallecido. En el momento de la muerte el sujeto deja de convertirse en un asegurado, en un paciente,  a ser un cadáver, siendo lo que antes era una atención sanitaria a ser una actividad judicial. Una actividad de la que siempre tenemos dudas pues el diagnóstico del fallecimiento siempre es de presunción – a ciencia cierta nadie lo sabe, salvo que se haga la autopsia y todo y así un porcentaje elevado no son concluyentes- aunque el certificado nos hace – o medio obliga- a extender un diagnóstico certero.
Adjunto que un decálogo que me llegó, al parecer del Colegio de Médicos de Cáceres, que clarifica un poco el tema

DECALOGO DE LA CERTIFICACION DE DEFUNCIÓN

1.    CERTIFICAR  la defunción es dar fe de que se ha producido la muerte de una persona que corresponde al médico de cabecera, al que ha tratado la última enfermedad o al que reconoce el cadáver. Ningún médico, en función del momento en que actúe, puede exonerarse de este deber y derivarla a otro facultativo por cuestiones meramente administrativas.

2.    El certificado de defunción es un documento oficial que tiene como destino el REGISTRO CIVIL para inscribir dicha defunción.

3.    El certificado de defunción debe rellenarse tras la comprobación directa por parte del médico que lo va a firmar de la realidad de la muerte de una persona.

4.    Para proceder a la certificación de defunción es esencial informarse sobre los antecedentes patológicos de la persona fallecida, en el caso que no se conozca de forma suficiente al paciente.

5.    El certificado de defunción debe rellenarse en su totalidad.

6.    Es obligación del médico certificar todas las muertes NATURALES.

7.    En casos de muertes súbitas se deberá contactar con los familiares o facultativos que atendieron al paciente, analizar informes médicos o el historial clínico y realizar el reconocimiento del cuerpo para proceder, en caso de muerte natural, a la certificación. Si se deduce de esta comprobación una muerte violenta no se certificará y se comunicará por escrito a la autoridad competente a la mayor brevedad posible.

8.    No se deben certificar las muertes VIOLENTAS (ACCIDENTES, SUICIDIOS Y HOMICIDIOS). Estas son competencia de los Juzgados y por lo tanto de los Médicos Forenses.

9.    Se debe  incluir en el certificado la hora de la muerte que ha determinado el médico. En ningún caso se consignará una hora diferente a la que el médico considere como hora real de la muerte.

10.    En caso de que las circunstancias del cadáver determinen la necesidad de una inhumación o incineración anterior a las 24 horas, se consignará en el certificado para que la autoridad competente pueda aprobarlo en su caso.