La hidatidosis o equinococosis

Existe un tipo de parasitosis intestinal que se comporta de manera distinta de lo habitual, pues hace que el ser humano se comporte como un huésped intermedio accidental. Normalmente las teniasis en el ser humano generan formas definitivas de gran longitud por la ingestión de carne cruda o poco cocinada (de cerdo en la taenia solium, o de ovino en la taenia sagitana), y formas intermedias infrecuentes que son causa de manifestación graves, como es el caso de la cisticercosis (T solium) muscular, ocular o más frecuente en el sistema nervioso central; manifestaciones endémicas en América Central, pero infrecuentes en nuestro medio. Sin embargo, existe un cestodo con forma intermedia humana, cuyo huésped definitivo, o gusano adulto, se encuentra en el perro, y es la hidatidosis o equinococosis. Una zoonosis sometida al “Sistema de vigilancia en zonas endémicas”, o de declaración obligatoria hasta el 1997, que genera entre 1.62-3.33 casos por 100.000 habitantes y año, aunque se cree que su frecuencia es mayor, debida a su infradeclaración. Su mecanismo de trasmisión es por la ingestión de huevos de este parásito a partir de perros infectados (huésped definitivo) al haber sido alimentados con carne o alimentos contaminados. Estos huevos liberan larvas que atraviesan la mucosa intestinal llegando por vía linfática o sanguínea a diferentes órganos (el más frecuente el hígado) generando con el tiempo un quiste hidatídico que es el causante de la morbimortalidad que esta enfermedad produce. Una clínica que puede llevar a la muerte en el 100% de los casos si el quiste permanece activo y sin tratamiento, pero también puede ser un hallazgo necropsico si este muere y se calcifica.

Una enfermedad que puede diagnosticarse enteramente desde la atención primaria pues la ecografía y la serología nos dan el diagnóstico Espero que la presentación que se adjunta de un caso de quiste hidatídico aún no concluido, os sea de interés.

McManus DP, Zhang W, Li J, Bartley PB. Echinococcosis. Lancet 2003; 362:1295

Frider B, Larrieu E, Odriozola M. Long-term outcome of asymptomatic liver hydatidosis. J Hepatol 1999; 30:228

2012 UpToDate, |Release: 20.5 – C20.7.

WHO Informal Working Group. International classification of ultrasound images in cystic echinococcosis for application in clinical and field epidemiological settings. Acta Trop 2003; 85:253.

2 pensamientos en “La hidatidosis o equinococosis

  1. Muy interesante. Cuando era residente Mateo y yo vimos un caso similar en una persona de Menorca. Atribuía un posible contacto con ganado en su infancia en Cataluña. El quiste estaba calcificado e inactivo. Había sido un hallazgo casual a través de una ecografía abdominal si no recuerdo mal.

    • Si, Alberto, la enseñanza del caso es que de la misma manera que podemos encontrar personas con quistes hidatídicos calcificados y no viables que descubrimos por alguna eco, también existen aquellos activos que sin tratamiento pueden acabar con la vida de quien los posee. De ahí, la importancia de averiguar el estado en que se encuentra el quiste. El caso que muestro estaba activo a pesar de la calcificación. En este momento está pendiente de cirugía. Gracias por tu comentario. un abrazo. mateu

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