La videograbación como herramienta de aprendizaje (II)

Podemos mejorar nuestra competencia como profesionales usando videograbaciones de consultas reales. Nos permite evaluar nuestras habilidades, es decir, medirlas u observarlas, para compararlas con un estándar.

La evaluación de un profesional en sus condiciones reales de trabajo es una fuente de aprendizaje muy potente si cumple los siguientes requerimientos:

  • Es útil: proporciona información válida a la persona evaluada.
  • Es factible: aplica procedimientos razonables y no muy complicados
  • Es ética: incluye compromisos para  proteger los derechos de los implicados y garantizar la honestidad de los resultados
  • Es exacta: describe claramente el objeto a evaluar en su contexto y evolución, en un plan con procedimientos y conclusiones.

Evaluación de la videograbación

Puedo hacerlo yo mismo (autoevaluación), para detectar puntos de mejora. Es más fácil si me ayudo de una plantilla con una serie de indicadores para autoevaluación.. Puedo establecer acciones para mejorar aquellas habilidades que lo necesiten. Es muy útil plasmar todo el proceso en un Informe de autoreflexión  final.

Otra forma de evaluación formativa es analizar la grabación conjuntamente con un experto, un tutor, un docente. De esta forma, el tutor proporciona al residente feedback sobre sus competencias, preferiblemente en una sesión estructurada, con objetivos concretos, centrada en el que aprende.

Finalmente, las videograbaciones pueden utilizarse como herramienta de aprendizaje en grupo. Los asistentes evalúan habilidades que se observan en la grabación y se comentan en grupos pequeños coordinados por un tutor-facilitador, que regula la interacción entre los residentes.  Estas sesiones de trabajo en grupo para análisis de videograbaciones han demostrado ser muy útiles para el aprendizaje de Entrevista Clínica, mediante la técnica de PBI (Problem Based Interviewing ).

Puede ser útil el uso de guías para evaluar ciertas competencias en videograbaciones. Hay herramientas de apoyo para valorar la calidad de las entrevistas clínicas (Gatha) o de la relación paciente profesional (Instrumento de Evaluación CICCA) que están validadas en nuestro medio.

El feed-back eficaz sobre videograbaciones

Proporciona al que aprende una visión sobre su desempeño, sus metas y la forma de conseguirlas. Enriquece la visión del residente sobre su propio trabajo, añadiendo cuestiones que tal vez habían pasado desapercibidas en su propia visión de la grabación. Se trata de aportarle críticas constructivas, información útil para mejorar su práctica, al mismo tiempo que se refuerza su autoestima y la relación discente-docente.

Como en todo feed-back, hay que extremar la relación respetuosa con el que se graba y se expone a la crítica, pero en este caso también con el paciente y sus familiares que puedan aparecer en la grabación.

El tutor puede proporcionar feed-back al residente mientras observan conjuntamente una videograbación, habiendo pactado previamente cuáles son las conductas sobre las que va a centrarse el feedback.

Más rico resulta el análisis previo de la grabación por ambos, tutor y residente.  Ofrece la oportunidad de visionar la grabación entera y en fragmentos, varias veces si es necesario, anotar aspectos que deben ser comentados y estructurar la información que luego se comentará en una reunión.

Hay que favorecer que el residente tome el control de la sesión: sus objetivos de aprendizaje son prioritarios. El que aprende puede controlar el mando al visionar la grabación, deteniéndose cuando crea que hay que comentar acciones.  Es importante darle información al residente sobre acciones concretas que ha desempeñado correctamente, y no sólo de aspectos que debe mejorar. Asegurarse de estar trabajando según las necesidades del residente y verificar que estas necesidades se han cubierto.

Si el video-feedback se realiza de forma periódica, permite al residente conocer su progreso.  Debe dar como fruto un plan de aprendizaje.

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La videograbación como herramienta de aprendizaje (I)

La videograbación como herramienta de aprendizaje (I)

En la formación médica, los planes de aprendizaje más avanzados (y el sistema MIR es uno de ellos) incluyen la observación de la práctica del profesional, y su posterior análisis y feedback con tutores docentes, como una herramienta esencial para el aprendizaje.

Comúnmente realizamos observación directa, en tiempo real, en la propia consulta, por otro profesional, generalmente el tutor. Requiere cierto entrenamiento y debe realizarse con un instrumento que focalice la atención en algunos aspectos a evaluar. Es imprescindible el feedback inmediato tras la consulta, porque si se retrasa se pierden muchos detalles.

La observación de consultas videograbadas permite posponer este feedback, y proporcionarlo de forma más estructurada y completa. Es internacionalmente aceptado como muy útil tanto para la docencia como para la investigación. El análisis de videograbaciones permite mejorar conocimientos y habilidades dentro de un contexto actitudinal y emocional.

Se puede utilizar para aprendizaje de:
• Técnicas de entrevista clínica y comunicación.
• Trabajar actitudes (aspecto de bioética, docencia centrada en el alumno, etc.).
• Habilidades (cirugía menor, exploración física, crioterapia, infiltraciones, razonamiento clínico, etc.)
• Conocimientos (anamnesis, diagnóstico diferencial, interpretación de pruebas)
• Comunicación y docencia (sesiones docentes, comunicaciones orales)

La consulta grabada puede ser analizada por el propio profesional, como autoevaluación. Resulta muy útil la aplicación de un listado evaluativo y la reflexión posterior que puede reflejarse en un informe. Además puede ser evaluada también  por su tutor, y las reflexiones de ambos reflejadas en una sesión de feedback docente.

El grado de utilización de la videograbación en las Unidades Docentes es variable, y en ocasiones genera alguna resistencia, tanto en los residentes como en los tutores. ¿Por qué debo grabar mi consulta para aprender?  ¿Aceptarán los pacientes? ¿Cómo afectará a mi relación con ellos? ¿Cómo voy a recibir las críticas? ¿Qué dificultades me encontraré?

La primera condición para aprender es considerar que nuestras habilidades profesionales son susceptibles de ser analizadas científicamente y mejoradas. También debemos aceptar el riesgo de la crítica, del análisis.

Si no reconocemos errores no hay autocrítica. Sin autocrítica no hay mejora.

Algunas experiencias en Unidades Docentes para mejorar habilidades de comunicación, razonamiento clínico, docencia, bioética, han mostrado que la satisfacción final de tutores y residentes era superior a la esperada, especialmente respecto al feedback recibido y a la influencia sobre el aprendizaje.

Consideraciones éticas:

Dos aspectos muy importantes a tener en cuenta son el consentimiento del paciente y el respeto a la confidencialidad de su relación con el profesional. El consentimiento del paciente: es imprescindible informarle de que
  • va a ser grabado
  • la grabación va a ser visionada sólo por el propio médico y algún otro profesional con finalidad de aprendizaje para mejorar la calidad de su práctica asistencial
  • la grabación será destruida una vez finalizado todo el proceso.

Estas informaciones pueden darse por escrito al paciente en la sala de espera (Ver Anexo 1.Consentimiento escrito para grabación en la consulta)  con lo cual el paciente al entrar en la consulta entregará la hoja firmada consintiendo, o no, en cuyo caso apagaremos la cámara de forma ostensible.  También podemos informar verbalmente al paciente al inicio de la consulta, explicando aproximadamente la misma información que en la hoja escrita. De esta forma, el consentimiento verbal queda registrado en la propia grabación. En cualquier caso, deberán aplicarse las recomendaciones de las sociedades científicas o comités de ética del entorno en el que trabaje el profesional que va a grabarse.

En cuanto al respeto a la confidencialidad de la relación del paciente con el profesional, es importante comentarle al paciente si la cinta la va a visionar sólo el propio profesional, su tutor u otras personas. En este último caso, si el análisis de la videograbación va a ser grupal, es muy aconsejable obtener un compromiso de confidencialidad de los asistentes. Puede utilizarse un documento para ello (anexo 2. Compromiso de confidencialidad).

 

Aspectos técnicos:

La elección de la cámara depende básicamente del presupuesto, pero sería conveniente que fuese portátil y fácil de usar. Generalmente grabamos la consulta de todo el día (unas 4-5 horas), por lo que debemos tener una cámara con disco duro suficiente, o al menos 3 cintas o DVD regrabables. Es mejor conectarla a la red que usar las baterías.

La colocación ideal de la cámara sería perpendicular a la línea que une los ojos del paciente con los del médico, a la distancia mínima suficiente para poder encuadrarlos a ambos de cuerpo entero, o por lo menos los torsos. El encuadre es más fácil si la cámara dispone de una pantalla líquida externa orientable. Si no es posible este ángulo en que vemos los dos perfiles, daremos preferencia a la visión de la cara del paciente cuando se utilice para estudio de la interacción y sobre el profesional si evaluamos la calidad de su comunicación con alguno de los Cuestionarios validados. En caso de consultas pequeñas en las que la cámara no tenga ángulo suficiente, otra opción es poner un espejo en una esquina y enfocar la cámara hacia él con lo que aunque invertimos la imagen aumentamos el ángulo de grabación.

El mando a distancia nos permite controlar la cámara sin necesidad de tocarla, lo que evita modificar el encuadre.  Un trípode puede ayudarnos a colocar la cámara en la posición adecuada si no disponemos de otro soporte, y un cable eléctrico alargador puede ser necesario, ya que en las consultas no suelen abundar los enchufes (dejar todos los cables fijados con cinta, en cualquier caso que no sean causa de tropiezos). Según la cámara y la distancia a la que se coloca, tal vez precisemos un micrófono externo con cable, que situaremos encima de la mesa, entre el paciente y nosotros. Los programas de software para procesado de las imágenes suelen llevarlos las cámaras como complemento. Pero existen muchos programas para edición y compresión de imágenes, cortar secuencias, etc. (Windows Movie Maker por ejemplo, es suministrado con Windows). También hay programas accesibles para compresión de formatos (avi, mpg, divx.. etc.)

Es aconsejable hacer tomas de prueba antes de grabar la consulta real, para ajustar la iluminación, el encuadre, el sonido (¡muy importante!)…y tranquilizarnos para la verdadera grabación.

Mi experiencia en videograbaciones como residente, como docente y como tutora es muy positiva. Favorece la reflexión sobre lo que verdaderamente hacemos, mejora la relación tutor-residente, objetiva los progresos y nos da una valiosa información sobre cómo nos ven los demás.

Os animo a probarlo, incluso con un simple teléfono móvil, a compartir y a crecer. Espero vuestros comentarios.